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Tres hechos sobre el Islam que probablemente no sabías

 Este texto es una versión ampliada y documentada del video inglés del mismo nombre, disponible aquí.

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Para cada opinión o creencia que alguien pueda mantener, habrá otra parte que se oponga con la misma fuerza a esa idea. Ambos bandos afirman normalmente poseer los mejores argumentos, los verdaderos hechos y la forma correcta de entender el mundo, e (irónicamente) ambos bandos acusan al otro de estar adoctrinados, ciegos ante lo obvio y de ser rotundamente estúpidos.

 La mayoría sólo busca información que concuerde con su forma de entender el mundo. No es agradable hacer lo contrario. A pesar de ello, nos gustaría ofrecerte cierta información sobre el Islam. También te pedimos que busques más allá de lo que los medios de comunicación dicen y, si tienes tiempo para ello, lee el Corán.

 Para empezar, nos gustaría presentarte tres hechos que probablemente no sabías sobre el Islam.

 

1. El Islam no está siendo utilizado por otros con fines perversos. Que el Islam está siendo utilizado por otros con fines perversos es lo que, de forma natural, asumen los no musulmanes, pues asumen que todas las religiones son iguales. La razón por la que los no musulmanes están tan confundidos, es que la mayor parte de nosotros no se da cuenta de la diferencia entre el Corán y cualquier otro libro religioso familiar para nosotros.

La Biblia cristiana es una colección de escritos de diferentes autores, a veces separados por cientos de años, con parábolas, consejos y sueños, todos ellos recopilados juntos en un solo libro. Lo mismo sucede con la Tora judía. Incluso aquellos de nosotros en Occidente que ni somos cristianos ni somos judíos, estamos lo suficientemente familiarizados con estas religiones para saber esto y por ello asumimos que lo mismo es cierto con respecto al Corán.

Pero el Corán es un único libro, escrito por una única persona durante su vida. Debe ser entendido literalmente y no está lleno de simbolismos ni vagas analogías. Es, en su mayor parte, una colección de órdenes directas.

Por supuesto, el Corán contiene afirmaciones contradictorias, al igual que otros libros religiosos. Pero el mismo Corán ofrece al lector una respuesta a qué hacer con estas contradicciones.

En el Corán se explica que si tienes dos pasajes que se contradicen mutuamente, el que haya sido escrito posteriormente anula el escrito anteriormente:

 “No anulamos un verso o lo condenamos al olvido a no ser que mostremos otro mejor o parecido. ¿No sabes acaso que Alá es competente en todo?” (Sura 2:106).

 “Y cuando sustituimos un verso por otro y Alá es consciente de lo que nos envía, los no creyentes gritan: “Tú [Mahoma] no eres más que un farsante”. Pero estos no conocen la verdad” (Sura, 16:101).

 Un ejemplo de anulación es el siguiente:

 “Aquellos que creen en el Corán y aquellos que siguen la Torah y los cristianos y sabianos, cualquiera que crea en Alá y en el Día Final y que sea honrado, obtendrá su recompensa del Señor” (Sura 2:59)

 Queda anulado por el siguiente:

 “Si alguien es de cualquier otra religión que no sea el Islam, nunca será aceptado por Alá” (Sura 3:79).

 O el verso:

 “...habla con justicia a la gente...” (Sura 2:77).

 Queda anulado por:

 “...lucha y asesina a los paganos, allí donde los encuentres captúralos, rodéalos, miente y espéralos con cualquier estratagema; pero si se arrepienten y siguen la oración y la caridad establecidas, abre tu camino a ellos...” (Sura 9:5)[1].

 La mayoría de los occidentales no saben que los pasajes sobre la paz y la tolerancia fueron escritos a principios de la carrera profética de Mahoma. Según el Corán, esos pasajes han sido anulados por pasajes posteriores, más violentos y menos tolerantes[2]. Por ello, cuando los occidentales escuchan a Yihadistas citar pasajes violentos del Corán y musulmanes pacíficos citando pasajes pacíficos, interpretan esto como si estuviesen citando la Biblia o la Tora. Piensan: “Oh, debe haber muchos pasajes diferentes y contradictorios, como en cualquier otro libro religioso, así que los musulmanes pueden escoger el que más les guste para justificar cualquiera de sus acciones”. Pero el Corán no es así. No hay nada que escoger, pues dice clara y explícitamente que un musulmán no debe alterar o ignorar parte alguna de sus mensajes o arderán en un feroz tormento para siempre:

 “Aquellos a quienes les ha sido entregada la escritura se regocijan en lo que han recibido. Mas en los clanes hay algunos que niegan partes de ella” (13:36).

 “Y cuando nuestros claros versos son recitados ante ellos, algunos que no desean encontrarse con nosotros dicen: Dadnos un Corán que no sea éste. Mas Mahoma dice: No es mi función cambiar una sola palabra. Sólo sigo lo que se me ha revelado. Ciertamente temo el tormento del Día Final por desobedecer al Señor” (10:15)[3].

 

2. Luchar por la institución de la Shari’a es un obligación religiosa. Poca gente se da cuenta de la orientación política del Islam. En realidad, el Islam es antes una ideología religiosa que una religión. Incluye un específico conjunto de órdenes de carácter legal y político para toda la sociedad: Shari’a. No existe separación alguna entre lo religioso y lo político en el Islam, sino que, al contrario, Islam y Shari’a constituyen los medios totalitarios de ordenación de la sociedad a todos los niveles: culto ritual, transacciones y contratos, moral y costumbres, creencias y castigos.

En el Corán, Alá deja claro que los gobiernos creados por los hombres (como la democracia) y la libertad de expresión (como criticar el Corán), son abominaciones y deben ser eliminadas:

 “El profeta dijo: ‘Tres cosas son la raíz de la fe: evitar matar a quien grita ‘No hay Dios salvo Alá’ y no declararlo apóstata sea cual sea su crimen, ni excomulgarlo del Islam por sus acciones. Y la Yihad será llevada a cabo continuamente desde el día en que Alá me envió como profeta hasta el día en que el último miembro de mi comunidad se enfrente al Anticristo. Ni la tiranía de otros tiranos ni la justicia de otros pueden invalidarlo” (SAD 14, 2526)[4]

 La moderna expresión “Shari’a sigilosa” se utiliza para describir el lento y deliberado avance metódico de la ley islámica en países no musulmanes. Cortes legislativas de Shari’a ya están operativas en Inglaterra, ocupándose de casos tales desde divorcios y disputas financieras a violencia doméstica. Los intentos de introducir la Shari’a en el sistema legal de Alemania, Suecia y otros países europeos está en marcha.

Mientras la Shari’a ya tiene un pie en nuestra puerta, en lo relativo a disputas menores, tales como herencias y violencia doméstica, debería preocuparte que la Shari’a:

  • Ordena que sean azotados los alcohólicos y los jugadores (aH 38, 4469)[5];
  • Permite que los maridos puedan pegar a sus esposas (Sura 4:34);
  • Permite que el demandante pueda tomar venganza legal, literalmente, ojo por ojo (USUN O.1; aD 39:4481, 4484);
  • Ordena que a un ladrón debe cortársele la mano (H 8.81, 778);
  • Ordena que los homosexuales (liwat) deben ser ejecutados (Sura 4:15–16; SAD 3.4447–8);
  • Ordena que los que mantienen relaciones extramatrimoniales deben ser azotados (aH 38, 4447);
  • Ordena que los adúlteros deben morir lapidados (SB 8.82, 805).
  • Ordena la muerte a los críticos de la Shari’a, de Mahoma o del Corán tanto para musulmanes como para no musulmanes (SM 19, 4436);
  • Ordena que los apóstatas sean asesinados (SB 9.84, 57; USUN O.8);
  • Ordena realizar una Yihad ofensiva, agresiva e injusta (USUN O.9; Sura 8:39; 9:29).

Tal y como dice el Corán, la Shari’a es la ley de Alá. Cualquier otra forma de gobierno es un pecado. Es obligación de todo musulmán continuar luchando hasta que todos los gobiernos hayan sido convertidos a la ley de la Shari’a.

 

3. Los musulmanes pueden engañar a los no musulmanes si ello ayuda al Islam. Para los no musulmanes, este principio, llamado Taqiyya[6], es otro sorprendente concepto islámico. Mientras la mayoría de las otras religiones hablan con orgullo de la honestidad, el Corán instruye a los musulmanes a mentir a los no musulmanes en lo que respecta a sus creencias y ambiciones políticas para con ello proteger y extender el Islam:

 “Alá y sus mensajeros están exentos de responsabilidades para con los idólatras” (Sura 9:3).

 “Y los no creyentes fueron engañados y Alá los engañó y Alá es el mayor engañador” (3:54).

 Hay muchos ejemplos de líderes islámicos actuales diciendo una cosa en inglés para los medios occidentales, para luego decir algo totalmente diferente a sus seguidores en árabe unos días después. Engañar al enemigo es siempre útil en la guerra y el Islam está en guerra con el mundo no islámico hasta que todo el planeta siga la ley de la Shari’a:

 “El profeta dijo: ‘Cosroes caerá y no le seguirá otro Cosroes; César sin duda caerá y no habrá otro César tras él y sus tesoros se entregarán a la causa de Alá’. Él dijo: “La guerra es engaño’” (SB 4.42, 267).

 “El profeta dijo: ‘Tres cosas son la raíz de la fe: evitar matar a quien grita ‘No hay Dios salvo Alá’, y no declararlo apóstata sea cual sea su crimen, ni excomulgarlo del Islam por sus acciones. Y la Yihad será llevada a cabo continuamente desde el día en que Alá me envió como profeta hasta el día en que el último miembro de mi comunidad se enfrente al Anticristo. Ni la tiranía de otros tiranos ni la justicia de otros pueden invalidarlo” (SAD 14, 2526).

 Todo no musulmán viviendo en estados no musulmanes es, pues, un enemigo. Por ello, engañar a los occidentales es totalmente aceptable –incluso se anima a ello– si así se puede avanzar en la expansión del Islam.

Como ejemplo reciente, la Islamic American Relief Agency decía estar recaudando dinero para huérfanos, pero enviaba en realidad el dinero a terroristas. Engañaban a los benevolentes infieles occidentales para que diesen su dinero a organizaciones que, activamente, asesinaban a infieles occidentales[7]. Investiga tú mismo: éste no es un caso aislado.

 

El Islam como religión de paz. Organizaciones musulmanes de todo el mundo declaran a menudo que el Islam es una religión de paz. Pero, ¿qué significa esto realmente? Parece fácil para un musulmán citar un verso pacífico de las partes más antiguas del Corán, mientras, siguiendo el principio de kitman (ver nota 6), obviar mencionar que, en realidad, ese pasaje ha sido oficialmente anulado por otros versos posteriores más violentos. Según el Corán el mundo estará en paz sólo cuando el Islam y la Shari’a reinen en todos los países y nunca hasta entonces[8]. Ésta es la razón por la cual todo musulmán puede decir honestamente que el Islam es una religión de paz.

 

Si cualquiera de estos puntos te ha cogido por sorpresa, sin duda hay mucho más que todavía no sabes. Este problema te afectará en un futuro próximo, así que aprovecha para informarte ahora, antes de que sea demasiado tarde.

- Traducción de César Guarde



[1] Una relación de todos estos pasajes puede encontrarse en Anwarul Haqq, Abrogation in the Koran, Methodist Publishing House, India, 1925, pp. 11–73, disponible online en http://www.muhammadanism.org/Quran/abrogation_koran.pdf.

[2] Ibn Khuzyamh, Al-Nasikh wal–Mansukh (Sobre la anulación), Dar al–Kutub al–‘Ilmiyyah, Beirut, 1986), afirma que 113 versos son anulados por el verso 5 de la novena Sura, esto es, la “Enseñanza de la Espada”, mientras nueve lo son por el “verso de la Lucha” (9:29): “Lucha contra aquellos que no creen en Alá ni en el Día Final”.

[3] La misma idea en 3:78; 6:115; 10:17, 64; 18:27, etc. De aquí que surgieran diferentes tradiciones interpretativas sobre cómo “anular” o “sustituir” versos contradictorios o cómo leer determinados pasajes para que no fuesen contradictorios con la “Enseñanza de la Espada”. Véase Abū Ḥāmid Muḥammad, al-Mustafā min ‘ilm al-uūl, Cairo, 1904, 2vv., I, p. 125; Ṭabarī, Tafsīr, II:471-2.

[4] Sunan Abu–Dawud, en su capítulo titulado Yihad.

[5] Las siglas que siguen corresponden a los siguientes textos de la Hadith y jurisprudencia islámica: aD=Kitab Al-Diyat; aH=Kitab al–Hudud; H= Hudood; SAD= Sunan Abi Daawud; SB=Sahih Bukhari; SM=Sahih Muslim; USUN='Umdat as-Salik wa 'Uddat an-Nasik.

[6] Al musulmán no se le permite mentir a otro musulmán. Los no musulmanes pueden ser engañados de dos formas diferentes: según la taqiyya, mintiendo o el kitman, omitiendo algo. Esto se basa en diversas partes del Corán, por ejemplo, 2:225; 3:28; 9:3; 16:106; 40:28; 66:2, etc.

[7] Por ejemplo, véase “Siljander pleads guilty in Islamic American Relief Agency lobbying case”, Washington Post, 8 de julio de 2010, artículo disponible online en http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/07/07/AR2010070705205.html.

[8] “Y lucha contra ellos hasta que se acabe su persecución y la religión sea toda de Alá” (8:39).