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GEORGE-SOROS

Nuestro mundo: la campaña del caos global de Soros

Presentación

 

Con motivo de la revelación de más de 2.500 documentos que ponían de manifiesto la influencia geopolítica a nivel mundial de George Soros por parte del grupo de hackers DCLeaks[1], Caroline B. Glick escribió un artículo de opinión titulado Our World: Soros’s campaign of global chaos (Nuestro mundo: la campaña del caos global de Soros), que salió publicado el 22 de agosto de 2016 en el Jerusalem Post.

El hecho de que Caroline B. Glick, una judía licenciada en ciencias políticas que sirvió en el ejército israelí y que trabajó en el primer gobierno de Benjamín Netanyahu, denunciara a Soros por querer implantar su agenda geopolítica a través de la financiación de grupos izquierdistas, no resulta sorprendente si tenemos en cuenta su historial de acción política. En efecto, la señora Glick es conocida por haber creado en el 2009 una página web en hebreo con el nombre de Latma que tiene como finalidad “usar la sátira para criticar la tendencia izquierdista radical de los medios de comunicación israelíes y occidentales. La idea rectora de Latma es que la principal razón por la cual la izquierda es capaz de forzar a las sociedades occidentales a aceptar sus dementes políticas es que la izquierda controla la cultura popular y, a través de ese control, los izquierdistas dictan lo que está bien y lo que es aceptable socialmente. A su vez, este poder intimida a la gente a aceptar políticas y posiciones a las que se opone tanto moral como intelectualmente”[2].

En su escrito, Glick no sólo hacía referencia al hecho de que Soros se hallaba detrás de todas las acciones “revolucionarias” de los grupos izquierdistas occidentales, sino también denunciaba que con sus inversiones y actos filantrópicos Soros pretendía acabar con la existencia de los estados-nación, a los que atacaba sin piedad por todos los flancos posibles con el fin de debilitarlos y destruir su autonomía. Mas la crítica no acababa aquí, sino que Glick finalizaba su texto haciendo un llamamiento a los estados occidentales a defender su independencia y su soberanía, así como a combatir activamente el veneno esparcido por Soros a través de su fundación y de sus ONGs[3].

No obstante los escandalosos hechos que Caroline B. Glick señalaba en su texto, hay toda una serie de cuestiones que quedan todavía sin tratar y que bien podrían ser la clave de lectura de la publicación de estos documentos presuntamente incriminatorios contra alguien tan poderoso como George Soros.

Sobre la vida personal de George Soros es poco lo que se sabe y se puede resumir en lo siguiente[4]: descendiente de judíos húngaros, sobrevivió a la ocupación nazi comerciando con los bienes expropiados a los judíos de su país. Posteriormente, emigró a Inglaterra, donde pudo estudiar economía y ciencias políticas en la London School of Economics, estando bajo el magisterio y la protección de Karl Popper. Más tarde viajó a Estados Unidos, donde entró en contacto con grandes personalidades de las finanzas, gracias a sus ya incipientes habilidades. De hecho, fue gracias a la promoción de la familia Rothschild que Soros se hizo un nombre, sobre todo con el encargo de poner en jaque el 16 de agosto de 1992 a la libra esterlina. Desde entonces, Soros ha especulado con diferentes divisas. Asimismo, el magnate judío es conocido en el mundo financiero por ser el maestro de lo que se ha denominado el “capitalismo relámpago”, así como de la “terapia de choque económica”, teorizada por Jeffrey Sachs, “uno de los cincuenta líderes más importantes de la globalización”[5].

Junto con estas actividades financieras especulativas, hay que mencionar la obra “filantrópica” que realiza George Soros a través de las Open Society Foundations, entidad creada en 1993 con el fin de “trabajar para construir sociedades dinámicas y tolerantes, cuyos gobiernos sean responsables y abiertos a la participación de todas las personas”. En su página web, se dice que “pretendemos fortalecer el gobierno de la ley; el respeto a los derechos humanos, a las minorías y a la diversidad de opiniones; a los gobiernos elegidos democráticamente y a la sociedad civil que ayuda a mantener controlado el poder del gobierno. Implementamos iniciativas para avanzar en justicia, educación, salud pública y medios independientes […] Construimos alianzas a través de fronteras y continentes en materias tales como la corrupción y la libertad de información”. Entre sus valores, la Open Society dice creer “en la lucha contra las desigualdades que se manifiestan a través de diversas formas, incluyendo la raza, la clase, el género, la orientación sexual y la ciudadanía. Creemos en fomentar el debate crítico y el respeto a la diversidad de opiniones”[6].

Es a través de estas fundaciones que divulgan toda esta serie de principios democráticos y tolerantes que Soros impone a todo el planeta su visión de la “sociedad abierta”, pues no hay que olvidar que el radio de acción de la Open Society se expande por los cinco continentes. Aun así, como los documentos revelados por DCLeaks muestran y ya era en gran parte conocido, Soros no opera siempre directamente, sino a través de la financiación de terceros como, por ejemplo, las denominadas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs).

En efecto, como Jeffrey Steinberg, editor de Executive Intelligence Review, afirmó en una entrevista para el medio de comunicación Sputnik, Soros “utiliza su vasta red de ONGs para desestabilizar regímenes que él ve como opuestos a la ‘sociedad abierta’ liberal occidental […] Para Soros, la sociedad abierta es la sociedad permisiva en la que prevalece un tipo de valores hedonistas […] Soros no es una persona en la que se pueda confiar. Su filantropía se resume en revoluciones de colores, cambios de regímenes y cultura de la droga”[7].

A los ejemplos citados por Caroline B. Glick que confirman esta afirmación, se puede añadir el hecho de que George Soros es el principal financiador de Human Rights Watch, organización que casualmente efectúa estudios y denuncias públicas de las situaciones sociales o políticas de países que no se dejan dominar por el magnate de origen judío[8]. No en vano, Human Rights Watch está considerada actualmente en Rusia como una organización “no deseable”[9].

Cuando Soros no tiene una organización a la que financiar para conseguir a través de ella sus fines geopolíticos, la crea, como él mismo confesó en la CNN el 27 de mayo de 2014. En efecto, en esta entrevista el magnate reconoció abiertamente que había fundado una organización en Ucrania poco antes de la “revuelta” que ha llevado al país a una terrible guerra civil y que está poniendo a la Unión Europea en un fuerte aprieto, puesto que sus enfrentamientos dialécticos y militares con Rusia pueden acabar siendo el detonante de un conflicto de mucho mayor alcance.

Mas la lucha encarnizada de Soros contra Rusia no se realiza sólo en territorio ucraniano, sino que se observa también en el ámbito periodístico occidental, como se ha revelado gracias a la mencionada filtración. De esta manera, Soros parece haber encargado la elaboración de una lista con los nombres de todos los periodistas que podrían ser calificados de pro-rusos y, por tanto, de peligrosos[10].

Junto con estas actividades geopolíticas, Soros también pretende conseguir una “sociedad abierta”, en la que prevalezcan los valores hedonistas a través de diversas acciones sociales. Así, el filántropo de origen húngaro es conocido por ser un fiero defensor de la legalización de la marihuana y de las drogas en general[11], sobre todo en Latinoamérica, continente que utiliza como conejillo de indias para sus “experimentos sociales”[12]. En este contexto, sólo hay que señalar el caso de José Alberto Mújica en Uruguay y su política de legalización de la marihuana, la cual fue descrita en su momento por la prensa en los siguientes términos:

“Dos magnates, Soros y Rockefeller, cuya fortuna personal equivale al 50% del PIB anual de Uruguay, le dieron su apoyo al presidente José Mújica para llevar adelante su plan para regular la producción, venta y consumo de marihuana”[13].

Mientras que en los Estados Unidos, Soros es asimismo conocido por promover la legalización de las drogas y por financiar a Barack Obama y en la actualidad a Hillary Clinton, en Europa sus organizaciones se dedican a fomentar no sólo la ideología de género y la destrucción de la familia o la falacia del cambio climático, sino también la sustitución étnica de la población a través del fomento de la inmigración africana y árabe. Tal y como lo denuncia en su artículo Caroline B. Glick, son las ONGs financiadas por Soros las que están promoviendo y ayudando materialmente a los inmigrantes procedentes del continente africano y de Oriente Próximo a llegar y a instalarse en Europa. Las pruebas de que Soros es el que está detrás de todo este movimiento “espontáneo” de “refugiados” no se encuentran documentadas sólo en las filtraciones de DCLeaks o en las organizaciones que operan in situ en Italia, Grecia o Turquía[14], sino también y principalmente en las declaraciones del propio George Soros. En efecto, contestando a la crítica efectuada por el presidente húngaro Víktor Orbán de ser él el promotor de esta invasión[15], Soros admitió, en un correo electrónico a Bloomberg que, en efecto, “nuestro plan trata la protección de los refugiados como el objetivo y las fronteras nacionales como el obstáculo”[16].

De esta forma, resulta comprensible que en la primera cumbre de las Naciones Unidas sobre migraciones celebrada a finales de septiembre de este 2016 en Nueva York, Soros haya anunciado que va a invertir 500 millones de dólares en empresas y negocios iniciados por refugiados e inmigrantes. Sus palabras exactas, en el texto que publicó en The Wall Street Journal del 20 de septiembre con el título «Why I’m Investing $500 Million in Migrants» (Por qué voy a invertir 500 millones en inmigrantes), rezaban:

[…] la administración Obama hizo recientemente una “Llamada a la acción”, pidiendo a las empresas americanas que fueran más activas a la hora de encarar los retos impuestos por la inmigración forzada[17]. Hoy, los líderes del sector privado están reunidos en las Naciones Unidas con el fin de adoptar compromisos concretos para ayudar a resolver el problema.

Como respuesta, yo he decidido destinar 500 millones para inversiones que estén específicamente dirigidas a las necesidades de los inmigrantes, los refugiados y las comunidades de acogida. Invertiré en startups, empresas establecidas, negocios e iniciativas con impacto social fundadas por inmigrantes y refugiados. Aunque mi principal preocupación es ayudar a los inmigrantes y a los refugiados que están llegando a Europa, buscaré buenas ideas de inversión que beneficien a los inmigrantes de todo el mundo.

 […]

Realizaremos inversiones en una variedad de sectores, entre ellos la tecnología digital emergente que parece ser especialmente prometedora como manera de proveer soluciones a los problemas particulares a los que se tienen que enfrentar en ocasiones las personas desplazadas. Avances en este sector pueden ayudar a las personas a tener un acceso más eficiente a los servicios gubernamentales, legales, financieros y de salud.

[…]

Asimismo, trabajaremos de manera estrecha con organizaciones como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y el Comité Internacional de Rescate para establecer los principios que guiarán nuestras inversiones. Nuestra finalidad es aprovechar, para el bien público, las innovaciones que sólo el sector privado puede proveer.”

Es decir, en palabras del jefe del área de refugiados de las Naciones Unidas, Filippo Grande, ayudar a que los más de 65,3 millones de inmigrantes ilegales que se encuentran repartidos por todo el mundo y, en concreto, en Europa, “sean autosuficientes”[18]: “los refugiados necesitan acceso a servicios financieros y legales, a educación y a oportunidades de empleo; creemos que el sector privado es el único preparado para ayudar a construir la infraestructura necesaria para financiar estos servicios”[19].

De forma paralela a estas acciones de financiación de inmigrantes ilegales y “refugiados”, corre la lucha por la destrucción de las fronteras nacionales y, por consiguiente, de la soberanía de los estados-nación. Para ello, Soros ha trabajado también en el plano intelectual, publicando una serie de textos, en los cuales hacía hincapié en la imperiosa necesidad por parte de los países europeos de aceptar de manera indiscriminada inmigrantes árabes y africanos, a la vez que condenaba a los actuales nacionalismos europeos, concentrándose de manera explícita en el presidente húngaro Víktor Orbán[20].

Mas la acción de Soros no se ha limitado a la financiación de ONGs y a la redacción de artículos, sino que a través de Gerald Knaus, director de la European Stability Initiative (ESI) y miembro del European Council on Foreign Relations (ECFR) y de la Open Society, ha sido el artífice del plan de acción que la canciller alemana Ángela Merkel dijo aplicar de manera autónoma a finales del 2015 para manejar la “crisis” de los refugiados[21].

Todo este breve recorrido a través de la vida y de las acciones de Georges Soros deja entrever que sus actividades son mucho más peligrosas de lo que el artículo de Caroline B. Glick, por lo demás, bastante crítico y agresivo, sugiere. En este contexto, hay que señalar, no obstante, que Soros, lejos de ser un “lobo solitario” o un financiero-filántropo que trabaja para los Estados Unidos o para Inglaterra, cumple con un programa bien determinado pergeñado por las oligarquías con sede en la City londinense, en Wall Street y en Suiza[22]. Entre los estudiosos de estas oligarquías, concentradas principalmente en las familias Rothschild y Rockefeller, se mantiene la teoría de que en estos momentos George Soros habría cogido el relevo de David Rockefeller quien, con sus más de 100 años de edad, no tendría ya las fuerzas necesarias para dirigir él mismo la implantación de estas medidas. En este sentido y teniendo en cuenta el poder que tienen estas oligarquías financieras transnacionales, tal vez no sea muy descabellado aventurar que estas filtraciones realizadas por DCLeaks no responden al trabajo espontáneo y autónomo de una serie de hackers que pretenderían exponer la verdad sobre las intenciones geopolíticas y sociales de Soros a través de sus diversas fundaciones y financiaciones, sino más bien serían la carta de presentación a nivel internacional de la figura de George Soros como el nuevo CEO de esta oligarquía, un puesto para el que el judío de origen húngaro estaría más que capacitado como prueban tanto su historial personal y profesional como su carácter[23].



[2] Así lo describe la propia Caroline B. Glick en su página web: http://carolineglick.com/caroline-b-glick/

[3] Hasta entonces, todas estas tesis se creían sostenidas y defendidas por paranoicos de la conspiración y grupos de extrema derecha antisemitas, ya que George Soros es de ascendencia judía.

[4] Véase para más detalles el reportaje de Daniel Estulin en su programa Desde la sombra: https://www.youtube.com/watch?v=UG_A69Bmm4g

[6] La exposición completa de los objetivos y los valores de la Open Society se puede leer en su página web: https://www.opensocietyfoundations.org/about/mission-values

[8] https://fr.sputniknews.com/international/201601281021275790-soros-ong-hrw-financement/. Véase el artículo de Michele Steinberg:  «Soros, el colaborador nazi, un lord británico y los movimientos sintéticos “por la democracia”» en https://es.larouchepac.com/es/news/2008/08/18/soros-el-colaborador-nazi-un-lord-brit-nico-y-los-movimiento.html

[11] Véase su ilustrativo artículo «Why I Support Legal Marijuana» (Por  qué apoyo la legalización de la marihuna) publicado el 26 de octubre de 2010 en The Wall Street Journal (http://www.wsj.com/articles/SB10001424052702303467004575574450703567656). Sobre Soros como instrumento de la Corona de Inglaterra, véase Jeffrey Steinberg: «George Soros: the Queen’s Drug Pusher» en http://www.larouchepub.com/eiw/public/1997/eirv24n35-19970829/eirv24n35-19970829_022-george_soros_the_queens_drug_pus.pdf

[12] Para las consecuencias reales de la legalización de las drogas en Latinoamérica, pueden leerse las distintas contribuciones que se encuentran en https://tododependeinfo.wordpress.com/?s=george+soros.

[17] De hecho, la Casa Blanca ha anunciado que 51 empresas, entre las cuales se hallan Facebook, Twitter, MasterCard o Johnson & Johnson, se han comprometido a invertir 650 millones de dólares en ayudas a los refugiados. La lista completa se puede ver en https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2016/09/20/fact-sheet-white-house-announces-commitments-call-action-private-sector, mientras que en el siguiente enlace se detallan las medidas que estas empresas van a tomar: https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2016/09/20/private-sector-participants-call-action.

[20] Entre la multitud de textos y declaraciones que se podrían citar de Soros, valgan como botón de muestra los siguientes: http://www.georgesoros.com/essays/rebuilding-the-asylum-system/ y http://foreignpolicy.com/2016/07/19/this-is-europes-last-chance-to-fix-its-refugee-policy-george-soros/

[21] La noticia se puede leer en https://sputniknews.com/politics/20160429/1038848148/merkel-soros-eu-plan.html y http://journal-neo.org/2016/04/27/how-nato-linked-think-tanks-control-eu-refugee-policy/, mientras que el documento, en inglés, que prueba que la política de Ángela Merkel está siguiendo única y fielmente las directrices marcadas por Soros está disponible en http://www.esiweb.org/pdf/ESI%20-%20The%20Merkel%20Plan%20-%20Compassion%20and%20Control%20-%204%20October%202015.pdf

[22] Véase el artículo de Scott Thompson, John Hoefle y Michele Steinberg, George Soros, Britain’s Imperial Torpedo.

[23] Una muestra de este carácter que le capacita para este puesto podría ser su reacción ante las acusaciones de Hebe de Bonafini en el 2001: https://www.youtube.com/watch?v=dwEeRe5rK_A