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gerkey

 

Más de siete millones de alemanes son honks[1]

 


“Alumnos sin conocimientos relevantes”[2]: la burocracia educativa quiere ayudarles. ¿Puede el Hans mayor recuperar lo que el pequeño Hans no aprendió jamás? Deberíamos ser honestos con nuestra industria del atontamiento.


Hace cuatro años, en julio del 2011, la Comisión Europea presentó un estudio según el cual uno de cada cinco quinceañeros alemanes no sabía “leer correctamente”. En Europa el porcentaje de jóvenes que no saben leer es todavía más alto, sobre todo en países como Rumanía y Bulgaria, quienes empujan con fuerza hacia arriba la media europea. Según declaró la comisaria responsable de la U.E., se quiere disminuir, para 2020, el número de alumnos con “mala competencia lectora” por debajo del 15 por ciento. Desde entonces, en Bruselas se ha impreso y distribuido mucho papel, sin que se haya modificado en algo la situación de los honks en Europa.

En el caso de que usted no sepa lo que es un honk, significa: “Alumno sin conocimientos relevantes” y “Trabajador sin conocimientos relevantes”. Y no se tiene que ser comisario o comisaria de educación de la U.E. para intuir que una cosa está relacionada con la otra. De alumnos sin conocimientos relevantes se obtienen trabajadores sin conocimientos relevantes. En este contexto se habla también de “analfabetos funcionales”

 “Para que papá aprenda a leer y a escribir”

Ahora, el Ministerio berlinés de educación e investigación ha empezado una campaña para el 15 de mayo, día de la familia, “para que papá aprenda a leer y a escribir”. En la República Alemana hay cerca de 7,5 millones de adultos “cuyos conocimientos lectores y de escritura no son suficientes para entender un texto coherente”. Es “la abuela que llama a sus nietos por teléfono, pero no les ha podido escribir jamás una tarjeta de felicitación de cumpleaños o el padre que no ha leído nada en voz alta a su hijos”.

La campaña “Leer y escribir: mi acceso al mundo” se dirige a los miembros de la familias de estos “analfabetos funcionales”. “Nunca es demasiado tarde para aprender a leer y a escribir”, dice en la presentación la ministra responsable de educación e investigación.

A estas palabras se les podría contraponer el antiguo dicho “Lo que el pequeño Hans no ha aprendido, no lo aprenderá jamás el Hans mayor”, pero sería arrogante y cínico. Naturalmente que puede el Hans mayor recuperar lo que el pequeño Hans desaprovechó. La pregunta es únicamente: ¿por qué debería hacerlo? Por lo que se ve, en Alemania también se puede vivir bien siendo un “analfabeto funcional”. Y para poder participar en la “cultura de la juventud” son suficiente tres adjetivos: guay, de puta madre y de cojones.

Carencia de formación general

Y para poder ser aceptado en la jungla, en el “DSDS” de Dieter Bohlen o en el “GNTM” de Heidi Klum no se tiene que saber leer o escribir, sino estar únicamente convencido de sí mismo y estar a la altura de cualquier atrevimiento. Una carencia total de lo que antiguamente se denominaba formación general es asimismo útil.

Un participante de la primera temporada de “El Gran Hermano” se hizo entre otras cosas famoso porque sostenía que Shakespeare era una marca de cerveza. Por ello se le recompensó con un documental propio. Para otros es la frase “Allí se la ayudará a usted” el principio de una carrera como modelo en la industria del atontamiento.

No nos engañemos: educación y saber son sólo cortapisas en el camino hacia el éxito. Testimonio de ello son la legión de germanistas licenciados que trabajan de taxistas. Al menos éstos tienen ahora una segunda oportunidad. Para el alfa-telefon[3] de la campaña “Leer y escribir: mi acceso al mundo” se buscan todavía empleados.



[1] Artículo publicado el 14 de mayo de 2015 en el diario Die Welt. Nota del traductor.

[2] Ésta sería la traducción aproximada de Hauptschüler ohne nennenswerte Kenntnisse, es decir “Honk”. Nota del traductor.

[3] Alfa-Telefon es la línea de atención telefónica gratuita que asesora anónimamente a las personas que tienen dificultades con la lectura y la escritura. Su página web es www.alfa-telefon.de. Nota del traductor.