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Debate en la Cámara de los Lores sobre Geert Wilders (12 de febrero de 2009)

La prohibición de entrada en el Reino Unido al político neerlandés.

 Geert-Wilders

El debate puede seguirse en video, en dos partes, en los siguientes enlaces:

       


Lord Taverne: Mis Lores, les ruego me permitan formular la cuestión de la cual les he hablado en privado. La pregunta al Gobierno de Su Majestad es la siguiente: ¿cuál es su justificación para negar la entrada al Reino Unido al Sr. Geert Wilders?


Lord West of Spithead: Mis Lores, bajo la ley europea, un miembro del estado del área económica europea puede rechazar la entrada a un miembro de otro estado económico europeo si constituye una amenaza al orden público, a la seguridad pública o la salud pública.


Lord Taverne: Mis Lores, soy consciente de que el Sr. Wilders mantiene puntos de vista altamente ofensivos para la comunidad musulmana, pero las cuestiones relativas a la libertad de expresión a menudo provocan preguntas incómodas. En realidad, esta prohibición ha unido en la oposición al noble Lord, Lord Pearson, al gobierno holandés –aliados poco usuales– y también a una sección de la comunidad musulmana que se preocupa por la libertad de expresión. ¿Está de acuerdo el Ministerio del Interior con el hecho de que se produzca una ofensa, por profunda que pueda ser, a determinados grupos religiosos no es razón suficiente como para comprometer el principio de libertad de expresión? ¿Por qué sino eliminamos las leyes sobre blasfemia? Dado que esta prohibición se extiende a un miembro de la Unión Europea y miembro del parlamento no condenado por ofensa alguna y que ha sido invitado a ofrecer una proyección privada de una película en esta Cámara –y no un mitin en Trafalgar Square–, ¿no sienta acaso un precedente profundamente inquietante a la importante cuestión vital de la libertad de expresión?


Lord West of Spithead: Mis Lores, el gobierno y yo somos grandes creyentes en la libertad de expresión. En verdad, constantemente me meto en problemas a causa de que a veces soy demasiado libre con mis expresiones. Pero la decisión no se basaba únicamente en la película “Fitna”, sino también en un amplio conjunto de factores, incluyendo una acción judicial en los Países Bajos por incitación y discriminación, así como por otras declaraciones. El Ministro del Interior tenía que tomar una decisión, como se ha dicho, con respecto a alguien que, viniendo, constituía una amenaza al orden público o a la seguridad pública en particular. Esto es algo que examinamos constantemente y somos muy rígidos ante todo tipo de extremistas, sin importar de qué parte del mundo vengan. De forma regular, a través de mi despacho, tengo que aconsejar al Ministro del Interior acerca de cómo evitar que ciertas personas entren en este país, ya que no creo que sea apropiado que deban estar aquí. Creo que es bueno que seamos rígidos con esto y es absolutamente apropiado que el Ministro del Interior haya tomado esta decisión.


Baronesa Hanham: Mis Lores, parece que es cosa de lotería quién es admitido y quién no. ¿Hay algún criterio por el cual se rija el Ministro del Interior, incluso siendo aconsejado por el noble Lord, para justificar a quién debe admitir y a quién no?


Lord West of Spithead: Mis Lores, hay efectivamente una serie de cosas que el Ministro del Interior comprueba cuando ha de decidir sobre si permitir a alguien la entrada en este país o no. Por supuesto, como la Cámara sabrá, a menudo decidimos que alguien no puede entrar en este país, pero entonces apelan y, a través de nuestro sistema judicial, se decide que se debería permitir la entrada. Uno de los más grandes esfuerzos y alegrías de este país es que hay un enfoque muy rígido para estas cuestiones. En ocasiones nos sorprende a algunos de nosotros que a esa persona se le permita venir y continuar diciendo cosas que parecen muy extrañas, sea cual sea la fe de la que provenga. Hay una lista y se comprueba. Como he dicho, el Ministro del Interior piensa largo y tendido sobre esto. La decisión se basó en muchos hechos, no sólo en esta película. Creo que fue la decisión correcta.


Lord Pearson of Rannoch: Mis Lores, aprovecho esta oportunidad para agradecer al noble Lord, Lord Taverne, el haber planteado esta pregunta. Sugiero al ministro –tal vez pueda corregirme si estoy equivocado– que un hombre es inocente hasta que se demuestre que es culpable. Sólo tengo una pregunta, porque sé que no queremos extendernos con esto. ¿Piensa el noble Lord que esta situación habría ocurrido si el Sr. Wilders hubiese dicho “Prohíban la Biblia”? Si no hubiera ocurrido, ¿por qué no? Sin duda, la violencia y los disturbios que puedan surgir por la proyección de esta película en este país no serían causados por la película, la cual simplemente intenta mostrar cómo los islamistas violentos usan el Corán para perpetrar sus actos terribles. La violencia, mis lores, viene de los yihadistas, los violentos islamistas. Haciendo lo que el gobierno ha hecho, son ciertamente culpables por ello de apaciguamiento.



Lord West of Spithead: Mis Lores, no creo que realmente seamos culpables de apaciguamiento en modo alguno. No quiero comenzar a discutir un caso hipotético sobre qué pasaría si hubiese hablado de esto o de lo otro. Me temo que estoy más bien limitado a lo que puedo decir con exactitud sobre él. Porque, como he dicho, él está bajo acusación en los Países Bajos por incitación y discriminación. Claramente, cualquier cosa que diga en esta Cámara podría usarse en este caso y no desearía que esto ocurriese. Estaría mal si así fuese. Además, puede apelar contra la decisión del Ministro del Interior y cualquier cosa que yo dijera podría usarse entonces.

Como he dicho antes, somos muy rígidos con esto. No tomamos partido en esta cuestión. Tratamos a todos aquéllos que creemos son una amenaza para la seguridad y la protección de esta nación exactamente igual, sean cuales sean sus vestiduras; esto es extremadamente importante. Creo que fue la decisión correcta.


Lord Trimble: Mis Lores, el noble señor ministro ha hablado de incitación y se ha hecho referencia a la posibilidad de manifestaciones en contra. Estos son asuntos de orden público. El criterio bajo el que el ministro debería operar es la seguridad pública, que es algo distinto.


Lord West of Spithead: Mis Lores, una vez más, realmente yo no puedo seguir con esto. Estas cosas serán examinadas en la corte de apelación y en la corte de otra nación. No deseo seguir con esto, creo que estaría mal que lo hiciese.

Lord Peston: Mis Lores, ¿podría el ministro comentar una cuestión que tal vez nos permita decidirnos? ¿Quién llamó la atención sobre este asunto al Ministro del Interior? Dado que este hombre es un ciudadano de la Unión Europea, no debe solicitar un permiso especial para venir a nuestro país. ¿Cómo se ha convertido esto en un asunto de orden público?


Lord West of Spithead: Mis lores, me temo que no puedo ofrecer a mi noble amigo una respuesta a esta pregunta, pues no estoy realmente seguro de cómo llegó a oídos del Ministro del Interior. Me enteré de ello por vez primera hace una semana. No sé la respuesta. Tal vez pueda escribir a mi noble amigo cuando descubra la respuesta.


Lord Wallace of Saltaire: Mis lores…


Baronesa Falkner of Margravine: Mis lores…


Baroness D'Souza: Mis lores…


Baronesa D’Souza: Mis lores, hace 20 años el gobierno se mantuvo firme en su defensa del Sr. Salman Rushdie cuando publicó el libro Los Versos Satánicos. Este libro provocó, de hecho, numerosos disturbios y manifestaciones, como todos sabemos, y cierta violencia dentro de esta comunidad. Sin embargo, el gobierno permaneció firme en su defensa en base a la libertad de expresión. Me pregunto, ¿qué es lo que ha cambiado aquí?


Lord West of Spithead: Mis lores, no creo que haya cambiado nada. Creo que hay una diferencia y es que creo que Salman Rushdie poseía la nacionalidad de este país cuando escribió su libro. Estoy seguro de que hubo otros factores involucrados. Si hoy estuviera escribiendo cosas que fueran a causar un problema real –he de ser cuidadoso, pues estamos yendo a un terreno hipotético– seríamos igualmente rígidos. Somos rígidos, como he dicho, sean cuales sean las vestiduras de estas personas, si creemos que es algo que va más allá de tener, simplemente, un punto de vista radical. Por supuesto, la gente puede tener puntos de vista radicales. Estoy seguro de que todos nosotros tenemos puntos de vista sobre ciertas cosas que nadie discutiría, a pesar de que tal vez no estemos de acuerdo con ellos; son cosas que a uno se le permite tener. Sin embargo, esto es un paso más allá. Como he dicho, no quiero hablar en detalle sobre esto. Tiene que ver con numerosos factores, incluido el proceso de Geert Wilders y otras declaraciones. Y, como he dicho, creo que fue la decisión correcta.


Lord Ryder of Wensum: Mis lores, estoy convencido de que el ministro se basa en precedentes. ¿Podría decirnos, por favor, cuándo fue la última vez que a un político elegido democráticamente en un país de la Unión Europea se le negó el acceso a Gran Bretaña y la última vez que a un político elegido democráticamente se le negó el acceso para hablar en esta Cámara?


Lord West of Spithead: Mis lores, me temo que no sé la respuesta a ello. Remitiré al noble sobre ello por escrito, si me lo permite. No me gusta inventar excusas, pero no conocía esta pregunta hasta hace 23 minutos y ha habido dos preguntas adicionales. Me siento más bien como Eugene Esmonde, quien, con 67 años, dirigió unos cuantos aviones Swordfish en el “Gneisenau”, “Scharnhorst” y “Prinz Eugen”, valiéndole la Cruz Victoria, pero tristemente, había perdido. Siento que, de manera similar, estoy al borde de un precipicio y no sé la respuesta y remitiré al noble sobre ello por escrito.

Baroness Falkner of Margravine: Mis lores, ¿acepta el ministro que, en una democracia, hay siempre gente que no obtenga los resultados por los que ha votado? ¿Acepta, asimismo, que estas personas tengan el derecho a mantener sus puntos de vista, tan desagradables como éstos puedan ser, y que no es la tarea del gobierno ni del orden público amordazarlos?


Lord West of Spithead: Mis lores, estoy de acuerdo con ello. Como he dicho, hubo un gran número de factores en este caso en particular que el Ministro del Interior tuvo en consideración y creo que tomó la decisión correcta, pero estoy de acuerdo con la noble Baronesa.


Lord Campbell of Alloway: Mis lores, ¿lo esencial de esto no es el orden público? Hay una multitud de consideraciones, pero lo esencial detrás de todo esto es el orden público. Uno no puede solicitar una respuesta porque ha sido decisión del Ministerio del Interior, pero uno tiene no obstante que confiar en ella. ¿Qué más podemos hacer?


Lord West of Spithead: Mis lores, creo que es correcto que alguien pueda poner en entredicho estas cosas en esta Cámara. Como he dicho, es difícil entrar en detalles en este momento porque éste es un asunto con multitud de problemas legales, pero reitero una vez más que creo que el Ministro del Interior ha tomado la decisión correcta en este caso. Y en lo que a esta Cámara respecta, es un asunto para las autoridades de la Cámara y no para el Ministerio del Interior.


Lord Inglewood: Mis lores, en respuesta a la pregunta efectuada por mi noble amiga Lady Hanham, entiendo que el ministro ha dicho que el Ministerio del Interior respondió…


Lord Bassam of Brighton: Mis lores, llamo la atención sobre las normas, según las cuales las preguntas privadas no deben durar más de diez minutos.

 

- Traducción de César Guarde