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Entrevista a Eli Amir

mohammed bomb

 

Debido a su interés y a la actualidad constante que tiene el conflicto entre judíos y palestinos, se ofrecen a continuación algunos extractos de una entrevista realizada por Henryk M. Broder a Eli Amir, consejero de Simón Peres y conocido activista y escritor judío de izquierdas. La entrevista se publicó en el diario alemán Die Welt  el 24 de septiembre de 2013 (http://www.welt.de/kultur/literarischewelt/article120318909/Besser-kann-es-nicht-werden-fuer-die-Palaestinenser.html).

 

 

Eli Amir: […] Yo no apoyo ni a la derecha ni a la política de ocupación, quiero el final de la ocupación, quiero que los palestinos tengan un estado propio, que se gobiernen a sí mismos. La ocupación nos corrompe más a nosotros que a ellos. Pero los palestinos no quieren tener un estado propio.

Die Welt: ¿Cómo dice?

Eli Amir: Los palestinos no quieren tener un estado propio. Para usted esto suena como una locura, ya que usted es occidental. Los palestinos tienen su propia lógica. El estado actual es para ellos ideal. Mejor no les puede ir. Todo el mundo se compadece de ellos, todo el mundo les ayuda, su problema está sobre la mesa, Europa intercede a favor de ellos, América intercede a favor de ellos e igualmente Rusia, China e Irán. Son “Everybody’s darling”. ¿Para qué necesitan un estado? ¿Para limpiar las calles? ¿Para crear puestos de trabajo?

Die Welt: Para ser independientes, para no tener que vivir bajo una ocupación.

Eli Amir: ¡Qué dice! Ésta es su lógica occidental. Usted no tiene ni idea de cómo funciona Oriente, ni de qué se trata en el fondo. En cualquier caso, no se trata del pueblo llano. Se trata de las condiciones de vida de la camarilla que lleva la voz cantante en los territorios palestinos. Son cerca de unas cien personas con sus familias y seguidores.

Die Welt: ¿Es toda la clase dominante? ¿Cien personas con seguidores?

Eli Amir: Sí, podrían ser incluso 150. Pero es un estrato social muy pequeño al que nunca le han ido tan bien las cosas como ahora. ¿Ha visto el palacio en el que vive Jibril Rajoub?

Die Welt: Sólo desde lejos. Pero he visitado la sede del gobierno del presidente Abbas. Muy impresionante.

Eli Amir: ¿Lo ve? Esta gente es adinerada, viaja por todo el mundo, muchos tienen negocios también con israelíes. Si tuvieran realmente un estado propio tendrían que asumir responsabilidades.

Die Welt: Esto podría ser cierto. Pero si quiere ir de Ramala a Hebrón tienen que pasar por los puntos de control israelíes. Vivir bajo una ocupación no es ningún chiste.

Eli Amir: La gente de la que yo hablo no padece la ocupación, sino que se aprovecha de ella. También son cortejados por los israelíes. La gente sencilla padece, pero no es importante. ¡Aquí no estamos en Alemania! ¡Vosotros en Occidente no lo podéis entender! No se trata de democracia, se trata de poder y de un lugar en el manantial, es decir, allí de donde brota el dinero.

Die Welt: ¿Significa esto que la democracia no tiene nada que hacer en las sociedades árabes?

Eli Amir: Yo no digo eso. La democracia vendrá cuando los árabes quieran tener democracia. Cuando hayan liberado a sus mujeres de la esclavitud. No se les puede prescribir la democracia, no se les puede injertar los valores occidentales. Ellos odian Occidente, desprecian Occidente, Occidente representa para ellos todo el mal de este mundo. Y Occidente no lo quiere entender.

Die Welt: Usted exagera.

Eli Amir: No, sólo generalizo un poco. ¡Mire simplemente qué ha salido de las primaveras árabes! ¿Por qué no se han impuesto los ilustrados?

Die Welt: Ahora hablamos de Túnez, Egipto y Siria.

[…]

Die Welt: ¿Tiene usted contacto con palestinos?

Eli Amir: Ya no. Desde que entendimos que Oslo no ha mejorado, sino empeorado la situación. La derecha siempre ha rechazado Oslo y nosotros, los locos de la izquierda, no tenemos ya nada en la mano con lo que podamos justificar los acuerdos.

[…]

Eli Amir: […] No confiamos en los palestinos. Y los palestinos no confían en nosotros. Pero, a diferencia de Netanjahu, Abbas es un hombre listo. Sabe qué quiere y cómo conseguirlo. Ha entendido que el terror perjudica la causa palestina. Por eso ha terminado con el terror y se ha dedicado a la diplomacia. Y ahora obtiene todo lo que quiera tener.

Die Welt: No es mucho que digamos.

Eli Amir: Amigo mío, tiene que ponerse en la piel de Abbas. Es el presidente de un estado que está a punto de ser reconocido internacionalmente. Ha conseguido deslegitimarnos y demonizarnos, ha conseguido presentar a Israel como un estado-apartheid. ¿Esto no es nada?

Die Welt: ¿E Israel?

Eli Amir: Israel es el chico malo. Aun cuando liberemos a 104 asesinos para que su majestad Mahmoud Abbas hable con nosotros. ¡Esto es un error!

Die Welt: ¿Hay todavía una izquierda en Israel?

Eli Amir: Sí, pero está en un estado de semiinconsciencia. Lo que nos falta es una figura carismática que la pueda revivir. Como he dicho, alguien como Rabin.

Die Welt: No es ninguna sorpresa que el proceso de paz no vaya hacia adelante.

Eli Amir: ¡No se engañe! ¡Ambas partes disfrutan de la situación! ¡Todo el mundo nos mira y se preocupa por nosotros! ¡La UE, la ONU, los EE.UU.! ¿Cuántas veces ha estado el ministro de asuntos exteriores americano en los últimos meses en Damasco y cuántas veces en Jerusalén y en Ramala? A nosotros nos va bien y los palestinos en la Ribera Occidental saben también que les va mejor bajo la ocupación que a sus hermanos y hermanas de Siria o en el Líbano.

Die Welt: Pero esto no es ningún argumento para que continúe la ocupación.

Eli Amir: No. La ocupación nos perjudica, destroza nuestra moral, nuestra economía, nuestra imagen en el mundo. Es mala para nosotros. A mí me dan igual los palestinos, a mí me importa mi pueblo. ¿Qué es bueno para nosotros, los israelíes? Y si algo es bueno para nosotros y también para los palestinos, ¡tanto mejor! ¡Nosotros queremos “Peace Now!”, paz ahora. Pero los palestinos tienen paciencia, piensan que un día tendrán mayoría en el territorio entre el Jordán y el Mediterráneo. Aun cuando dure todavía cien años. Ésta es su filosofía.

Die Welt: ¿Y lo que pasa hoy no les importa? ¿Piensan mejor en el pasado mañana?

Eli Amir: De nuevo no me entiende. Se lo acabo de explicar. La elite palestina consta de algo más de cien personas, Mahmoud Abbas, Saed Erekat, Hanan Aschrawi… Esta gente disfruta de su vida, aparece en televisión, viaja por el mundo, todo en nombre de los palestinos ocupados y oprimidos. Estos tienen que aclamar únicamente a sus guías tanto en Gaza como en la Ribera Occidental. Los palestinos están tan alejados de la democracia como la luna de la tierra. Y mientras Occidente no lo entienda, repetirá todos los errores que cometió en Afganistán e Irak. Una vez más: La democracia no es un artículo de exportación como los ordenadores portátiles o los iPhones. En Israel tuvimos hace dos años protestas de masas porque el precio del queso fresco granulado había subido. ¿Hay manifestaciones en Gaza o en la Ribera Occidental contra la arbitrariedad de Hamas o de Fatah?

Die Welt: Los israelíes no arriesgan sus vidas cuando salen a la calle.

Eli Amir: Ésta es precisamente la diferencia. También los israelíes valoran mal la situación, se hacen ilusiones cuando creen que tienen que ceder un poco aquí y allá para llegar a una solución duradera. No justifico nada de lo que hace nuestro gobierno. Sólo sé una cosa: Tenemos que deshacernos de los territorios ocupados y los palestinos tienen que tener su estado. Cómo se organizan, a quién eligen o no eligen, no nos importa. Nosotros sólo tenemos que preocuparnos de nuestra propia seguridad.

Die Welt: ¿No sería una garantía de seguridad tener un estado palestino al lado de Israel?

Eli Amir: Si los palestinos pudieran, nos lanzarían al mar, hoy mejor que mañana. Pero no pueden, así que pactan con nosotros. Yo hablo árabe, leo y escucho lo que escriben en los diarios, lo que dicen en la radio. ¡Nos odian! Arafat hablaba en inglés de manera completamente diferente de lo que lo hacía en árabe. Abbas hace exactamente lo mismo. No necesito ningún traductor para entenderlos. Y por eso quiero terminar con este conflicto. ¡A largarse toca!

Die Welt: Pero usted tampoco sabe cómo tiene que suceder esto.

Eli Amir: Si los israelíes y los palestinos no son capaces de unirse, se les tiene que obligar a una solución.

Die Welt: ¿Por parte de quién?

Eli Amir: Para ello sólo estarían preparados los EE.UU, si presionaran a ambas partes. Pero Obama no es capaz.

[…]

Die Welt: ¿Y cómo debería ser la presión sobre los palestinos?

Eli Amir: Terminando los europeos y los americanos de enviarles dinero. Toda la “Autonomía” palestina se financiaría de donativos.

Die Welt: ¿Y entonces se produciría la paz?

Eli Amir: No lo sé. Pero valdría la pena intentarlo.