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Alemania y el Islam

«Congreso contra el racismo anti-musulmán».

 mohammed_bomb

No es la primera vez que desde este medio de expresión hemos denunciado la decisiva contribución de Alemania a la creciente y cada vez más alarmante islamización de la sociedad europea. No cabe duda de que si alguna vez en el futuro se indaga acerca de los orígenes del cambio demográfico europeo se señalará a Alemania, entre otras naciones del norte de Europa, como uno de los principales países que causaron y facilitaron que éste se llevara a cabo[1].

Dentro de este proceso de concienciación social que está jugando Alemania y, más en concreto, la izquierda germana, en la marcha hacia una islamización de Europa se destaca el evento que tuvo lugar en la ciudad de Hamburgo durante los días 12 y 14 de octubre con el título “Congreso contra el racismo anti-musulmán” (Kongress gegen Antimuslimischen Rassismus)[2].

Un paseo por el programa del congreso nos muestra de manera diáfana por dónde van las principales líneas de concienciación social de la población alemana.

La conferencia de inauguración de Freerk Huisken (antiguo profesor de economía política en la Universidad de Bremen y periodista marxista), celebrada en la tarde del viernes día 12 a las 19:00 horas, pretendía establecer las bases ideológicas a partir de las cuales se desarrollaría el congreso: “Teorías racistas en general, incluido el discurso izquierdista acerca de la construcción de mezquitas, etc.”. Por si la concienciación espiritual no había sido lo suficientemente fructífera, los organizadores ofrecían a continuación una cena de carácter vegano, con la intención, sin duda, de respetar al mundo anfibio y animal y no ofender las sensibilidades de los posibles asistentes musulmanes con productos carnívoros, en concreto, de origen porcino. Por último, la noche quedaba amenizada con una “Kneipenabend”, es decir, con una plácida sesión de bar vespertina.

El sábado se inició con un desayuno que tuvo lugar a las 10 de la mañana (tampoco es bueno madrugar) y que se extendió durante toda una hora. Fue, pues, a las 11 de la mañana, cuando empezó la primera ronda de conferencias. La primera tenía por título “Imágenes del racismo anti-musulmán en el ámbito europeo”, de Regina Schleicher (profesora de filología románica de la Universidad Goethe de Frankfurt y miembro de BUKO) y la segunda, a cargo de Corinna Maschke (miembro de NGO Network Against Anti-Muslim Racism and Islamophobia), trataba acerca de la “Competencia intercultural, ¡¿(Re)producción del racismo?!”.

A la una tuvo lugar la comida (vegana, naturalmente) y, recuperadas las fuerzas, de nuevo más ponencias. El turno fue, en esta ocasión, para Urmila Goel (periodista alemana de origen indio), quien disertó sobre “La construcción de los musulmanes: la exclusión racial  sobre la base de la atribución religiosa” y para Vassilis Tsianos (profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Hamburgo), quien adoctrinó a los oyentes con el “Racismo postliberal: elementos para un análisis del racismo de la sociedad de la inmigración postnacional”.

Tras una pausa de media hora, se volvió a la carga con la ponencia de Sakine Subasi-Piltz (pedagoga de la Universidad Goethe de Frankfurt) sobre el “Racismo anti-musulmán en el movimiento feminista”, en donde, por supuesto,  se tocaron temas claves como la ablación del clítoris, el arte de pegar a las mujeres sin dejar señales, los crímenes de honor o la prohibición de estudiar cualquier cosa que no sea la obediencia para las mujeres musulmanas (recuérdese el reciente caso de la niña Malala Yousafzai a la cual se le disparó en la cabeza al volver de la escuela).

Como no podía faltar en un congreso de tales magnitudes y aspiraciones, Dirk Stegemann (activista comunista berlinés) abordó el tema del racismo en la extrema derecha en su ponencia “Populismo de derechas: el racismo como nexo de unión entre el neo-nazismo y el “centro” de la sociedad”. En este contexto, se trató, qué duda cabe, de los fuertes vínculos entre los nazis y el mundo islámico, la colaboración musulmana en la deportación y en el posterior exterminio de centenares de miles de judíos, de las simpatías que grupos terroristas como Hamás o Hezbolá, entre otros, muestran por la causa nazi, las teorías negacionistas del Holocausto de Ahmadineyad divulgadas en medios periodísticos alemanes[3] o en los congresos que tienen lugar en Teherán, etc., etc., etc.

Para profundizar más en la temática, Ceren Türkmen (socióloga berlinesa, miembro de la Assoziation für kritische Gesellschaftsforschung, AkG) habló de la cuestión del “Racismo, antirracismo y la crisis: ante el trasfondo de las transformaciones del racismo en Alemania en la crisis y la crisis de la izquierda”. Posteriormente, los participantes se relajaron con otra “Kneipenabend”, en esta ocasión amenizada con música ska, punk y, cómo no podía ser de otra manera (recuerden que estamos en Alemania), hip-hop.

El domingo día 12, día del Señor (para los infieles, se entiende), la sesión empezó a las 11 de la mañana (madrugar no es sano, ya saben) con un fructífero desayuno vegano. Así, tras una buena hora de desayuno, a las 12 del mediodía Sebastian Friedrich (periodista berlinés, editor en 2011 de la obra Rassismus in der Leistungsgesellschaft) se encargó de exponer “El discurso anti-musulmán en los medios alemanes”, para dar a continuación paso a Hilal Sezgin (escritora y periodista turco-alemana), quien volvió sobre el interesante tema del “Racismo anti-musulmán en el movimiento feminista”.

Como colofón, se llevó a cabo un resumen de todo lo expuesto en estos dos días y medio de intenso trabajo intelectual en la ardua tarea de concienciar al pueblo alemán de que el Islam es la religión del futuro.

Pero no crea el lector que esto es todo. Hamburgo, la ciudad que se califica así misma de Tor zur Welt (“Puerta hacia el mundo”), mientras empapela sus paredes con carteles pidiendo que los extranjeros denuncien los innumerables casos de racismo y exclusión social que padecen (y no necesariamente los musulmanes, quienes, junto con otros colectivos, son dueños de varios sectores importantes de la actividad económica del país), no se queda ahí en lo que se refiere a su tarea de dar una imagen idílica del Islam.

Amnistía Internacional contribuye a este importante trabajo de concienciación y de ayuda al pobre mundo musulmán oprimido por el genocida e intolerante hombre blanco occidental con actos como el que realizará el jueves día 8 de noviembre, en el que dará voz a terroristas para que puedan explicar sus cuitas padecidas en las prisiones occidentales. De esta manera, Amnistía Internacional organiza una conferencia en la que, con el título de “Cinco años en Guantánamo”, se le ofrecerá la oportunidad al antiguo preso Murat Kurnaz[4] para que explique sus terribles años pasados en la prisión de Guantánamo[5]. Cómo no podía ser de otra forma y en sintonía con el ambiente, el acto se llevará a cabo en una de las salas de ponencias de la Universidad de Hamburgo, la cual, de esta forma, dará muestras de su apoyo incondicional por la lucha por la justicia y por la libertad de expresión de aquellos que tienen como finalidad acabar con Occidente, es decir, con la cultura, la justicia y la libertad de expresión.

Nos encontramos todavía lejos de la fecha de realización del acto y poco podemos decir él, pero estamos seguros de que se tratará, entre otras cuestiones, de las incontables guerras iniciadas en nombre de Alá desde que Mahoma tuvo un ejército a sus órdenes, de cómo se planearon en Hamburgo los atentados del 11 de septiembre de 2001, de los posibles fallos de coordinación entre los hermanos musulmanes que llevaron a cabo los atentados, del papel salvífico del Islam para una humanidad caída en el más temible pecado del ateísmo, de la necesidad de terminar la tarea de exterminio del pueblo judío iniciada por los alemanes bajo la dirección de Hitler, etc., etc., etc. Pero no adelantemos acontecimientos. El lector tendrá un buen informe de lo acontecido en su momento. Por ahora, conténtese con saber que la concienciación europea para una islamización pacífica de nuestro continente va por buen camino.



[1] Recuérdese, simplemente, cómo en Berlín, por ejemplo, hay barrios que son prácticamente turcos o cómo en la gran mayoría de las escuelas alemanas los extranjeros representan casi el 50% (y en ocasiones todavía mucho más) de los estudiantes.

[2] http://amrhh.blogsport.de/programm/ . Conviene señalar cómo este congreso se encuadra en toda una serie de actos semejantes que se están llevando a cabo en varias ciudades alemanas.

[3] Véase, por ejemplo, la entrevista concedida a la revista progresista alemana Der Spiegel: http://www.salon.com/2006/05/30/ahmadinejad_interview_2/

[4] Turco nacido en Alemania, fue detenido en la base de Kandahar (Afganistán) y trasladado a Guantánamo, donde estuvo desde enero de 2002 hasta agosto de 2006. Es famoso por haber escrito un libro de memorias en el que expone todas las supuestas torturas a las cuales fue sometido por los americanos. Asimismo, denunció en su momento al gobierno alemán por unas supuestas torturas y vejaciones causadas por soldados alemanes a finales del 2001 en Afganistán.