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stellino

Paolo Stellino, "Notas sobre la lectura nietzscheana de Apuntes del Subsuelo", Estudios Nietzsche, 11 (2011), 113-126. Artículo disponible en PDF aquí.

 

 

Comentario crítico al artículo Notas sobre la lectura nietzscheana de Apuntes del subsuelo


imgfriedrich20nietzsche11

 

Dimmi, in che modo si potranno correggere questi? –

Con toglierli via quel capo, e piantarline un altro.

Giord. Bruno, cena delle ceneri p. 134

 

Ésta es una gran verdad que se debería tener siempre presente:

así no se perdería el tiempo con enseñanzas que no pueden fructificar.

Arthur Schopenhauer, Cogitata I (1830), § 30.

 

 

 

La prueba de tal verdad, expresada por Bruno en el s. XVI y recogida tres siglos más tarde por Schopenhauer, la representa la nueva joya del recién doctorado Paolo Stellino publicada en la revista de SEDEN Estudios Nietzsche: «Notas sobre la lectura nietzscheana de Apuntes del subsuelo».

Si las “notas” del Sr. Stellino en torno a Dostoievski y Nietzsche hubieran aparecido en un blog de internet, dejando su notoriedad e influencia al parecer de aquel que accidentalmente aterrizara en él, éstas habrían quedado como algo anecdótico. El problema está en que sus “notas” se encuentran publicadas en una revista supuestamente científica dedicada a Nietzsche, en donde su nombre aparece no sólo en la portada al mismo nivel que el de Carlos García Gual o el de Miguel Morey, sino también en el apartado de “Colaboradores” (pág. 235).

La más mínima honestidad intelectual exige en tales casos tolerancia cero. No, no se puede ser condescendiente con trabajos que carecen de un mínimo de seriedad académica e inducen a los posibles lectores a la creencia en mitos ya desmontados, en falsificaciones o en especulaciones infundadas.

Esta reseña no va a ser tan exhaustiva como la anterior. Corregir errores de los demás de manera gratuita no es tarea nuestra. Si alguien quiere un corrector de estilo y de contenido, que lo pague. Aquí sólo se señalarán aquellos errores más flagrantes que impiden una correcta comprensión de una problemática tan interesante como es hasta qué punto influyó en la filosofía de Nietzsche la lectura que éste realizó de las obras de Dostoievski.

Por lo que se refiere a los aspectos formales a destacar, éstos serían los siguientes:

  • Cómo se califica a La patrona de “novela de juventud” (pág. 114) o  simplemente de “novela” (pág. 114), cuando no de “relato” (págs. 114 y 115).

 La patrona, doctor europeo Stellino, no es una novela. O bien la califica de “relato” o bien, quizás mejor, de “narración”, pero no, por favor, de “novela”.

 

  • Lo mismo con Apuntes del subsuelo: primero es una “novela” (págs. 113; 115; 123 ó 124) para, a continuación, ser un “relato breve” (p. 114) o sencillamente un “relato” (págs. 114 y 115).

Apreciado Sr. doctor europeo Stellino, una breve anotación acerca de los géneros narrativos: Apuntes del subsuelo no es una “novela” (роман) como puede serlo Crimen y castigo o Los hermanos Karamázov, ni un “relato” (рассказ), como La patrona. Apuntes del subsuelo es lo que en ruso se denomina повесть, esto es, un género intermedio entre ambos que se podría traducir al español en todo caso como “novela corta”.

 

  • Se vuelve a confundir los “apuntes” de Apuntes del subsuelo con “memorias” (pág. 115).

No, doctor europeo Stellino, los apuntes del hombre del subsuelo no son ningunas “memorias”. Como ya se le señaló en el anterior informe, la palabra original es Записки, es decir, “apuntes”. ¿Por qué no hace el favor de leer la “Advertencia preliminar” que Dostoievski antepone a su obra? Así quizás se convenza por fin de que no se tratan de unas “memorias”.

 

  • Se traduce Записки из мертвого дома como Memorias de una casa muerta (págs. 115 ó 125). Que Dostoievski utiliza en el original de nuevo la palabra Записки  y que, por tanto, no es “Memorias”, sino “Apuntes” y que en el título original además se encuentra ausente el numeral “una”, ya se le señaló en la anterior reseña. Parece que no aprende, el joven investigador, ahora «doctor europeo».

 

  • En la nota 5 de la página 114, el doctor Stellino nos dice que cita directamente de la portada de la obra de L’esprit souterrain. No obstante, observamos que escribe “Halpèrine” (¡por dos veces consecutivas!) en lugar de “Halpérine” y “Th. Dostoievsky” en lugar de “Th. Dostoïevsky”.

 

  • Pero si miramos con más atención, observamos que ya antes había cometido semejante “despiste”. En esta ocasión, con el autor de «Les livres russes en France» en la nota 2 de la pág. 113. No, Dr. Stellino, el autor del citado artículo firma como “Eugène-Melchior de Vogüé” y no como “Eugène Melchior de Vogüé” (pág. 113, texto principal y nota 2), es decir, con guión entre los dos nombres. ¿Será que nuestro doctor europeo tiene un problema con los nombres de los autores que cita?

 

  • Mas no, no sólo se queda ahí el colaborador de Estudios Nietzsche; también ataca indiscriminadamente a los textos que cita de L’esprit souterrain. He aquí algunos ejemplos:

 - Copia mal (cfr. págs. 117, 118 ó 122).

 - No respeta las cursivas, esenciales para la correcta comprensión de las citaciones que realiza (págs. 119, 121 ó 122).

 - No respeta tampoco las mayúsculas (cfr. pág. 117).

 - Se deja frases sin traducir (cfr., p. ej., pág. 121).

 - Se equivoca indicando las páginas de la edición que cita (págs. 121 ó 124).

 

  • Si esto pasa con los textos de Dostoievski, ¿qué destino le esperan a los de Nietzsche? Ciertamente, no uno mejor:

 -No respeta las cursivas de Nietzsche (pág. 114; aquí vuelve a caer en el mismo error que se le señaló en la anterior reseña. No, no aprende nuestro doctor europeo).

 -En la carta que cita de Nietzsche a Overbeck traduce “Geniestreich der Psychologie” como “alarde genial de psicología” (pág. 114), mientras que en la carta que menciona a continuación a Peter Gast, donde se repite la misma expresión, lo hace como “golpe de genio de la psicología” (pág. 114; reiterado en la pág. 116).

 - En la página 117 reproduce la carta de Nietzsche a Emily Fynn del 4 de marzo de 1887 con el mismo esmero que con los textos de Dostoievski, es decir, sin respeto alguno por el original. Otro ejemplo: la carta de Nietzsche a Overbeck del 13 de mayo de 1887 que se halla en la página siguiente.

 

  • Por otro lado, en español, querido doctor europeo, el nombre transcrito en alemán “Dionysos”, corresponde a “Dioniso” y no a “Dionisos”. De ahí que Dionysos-Dithyramben se traduzca al español como Ditirambos de Dioniso y no Ditirambos de Dionisos, como usted hace en la página 118. Sus amigos de Estudios Nietzsche ya lo dejan bien claro, por lo demás, en el apartado de “Siglas” (págs. 232-233, en concreto, en la pág. 232).

 

  • En la nota 32 (pág. 122), escribe el joven investigador: “El pasaje citado es un trozo de la introducción que Halpérine y Morice escribieron para unir los dos relatos”.

 ¿Se puede saber qué significa aquí la palabra “trozo”? ¿Pero es que nadie le ha podido decir al doctor europeo que en español se dice, en todo caso, “pasaje” o “fragmento”? ¿Por qué no se anima y pone directamente “un cacho”?

 

Por lo que atañe a cuestiones de contenido, éstas serían las siguientes:

 

  • El autor sostiene que “el contexto histórico y cultural” en el que penetra Dostoievski en Francia es “donde hay que situar el descubrimiento de la obra del escritor ruso por parte de Nietzsche” (pág. 113).

 Bien, ¿nos podría aclarar el doctor europeo en qué afecta esta introducción y recepción de Dostoievski en Francia en el casual hallazgo por parte de Nietzsche de una obra del escritor ruso en una librería de Niza?

 

  • El doctor europeo Stellino afirma que Nietzsche leyó Der Werth des Lebens de Dühring en 1975 (pág. 124). En todo caso, será en 1875, ¿no cree?

 ¿Es que nadie se ha tomado la molestia de leer el artículo? ¿O la política del consejo de redacción de Estudios Nietzsche es la misma que la de Contrastes? ¿Los amigos ya ni siquiera se leen entre sí o es que simplemente han publicado su “estudio” tal y como lo han recibido?

 

  • Pero lo que corona todo lo hasta ahora dicho es, sin duda, la siguiente declaración del doctor europeo que copiamos tal cual:

 «En lo siguiente, queremos presentar unas reflexiones personales acerca de la lectura nietzscheana de la segunda parte de L’esprit souterrain» (pág. 115).

 

Quizás nadie le haya explicado todavía al joven doctor europeo Stellino que un trabajo académico no se basa en “reflexiones personales”, sino en pruebas y demostraciones científicas. Si él desea mostrar alguna relación entre Dostoievski y Nietzsche, lo ha de hacer con ayuda de los textos y de los testimonios que se poseen y no a través de “reflexiones personales”, que tendrían su lugar legítimo bien en un ensayo, en un blog en internet o en el apartado final de un trabajo titulado “reflexiones”, de manera que el lector sepa que aquí no se encuentra ante un texto científico, sino ante unas “reflexiones personales”.

Por otro lado, ¿en qué consiste la “contribución” a los estudios nietzscheanos o dostoievskianos de las “reflexiones personales” del joven doctor europeo y que toman en consideración “los análisis serios y rigurosos de Andrea Orsucci y Renate Müller-Buck” y “los estudios de C. A. Miller y J. B. Llinares” (p. 115)?

Que Nietzsche encontró en la lectura de la “novela del escritor ruso en traducción francesa” (pág. 123) el “término clave ressentiment” (pág. 124). Si bien el Dr. Stellino señala que la palabra había aparecido ya antes “en el resumen de la obra Der Werth des Lebens de Dühring” (pág. 124), es, no obstante, a partir de “finales de 1886-primavera de 1887” que ésta cobra “una importancia fundamental en las obras del filósofo alemán” (ibíd.), debiéndose este “particular interés” al hecho de que “Nietzsche ha leído en este período L’esprit souterrain” (ibíd.).

Tal tesis no sólo no es original del doctor europeo Stellino, sino que lleva tiempo refutada en los estudios nietzscheanos. Si en lugar de “reflexiones personales” y de copiar a otros autores, el colaborador de Estudios Nietzsche hubiera utilizado algunas de las herramientas básicas a su disposición para cualquier investigación académica seria en torno a Nietzsche como son, por ejemplo, el Nietzsche Handbuch[1] o el Nietzsche-Lexikon[2], se hubiera ahorrado hacer el ridículo y cacarear ante el lector español tesis refutadas desde hace tiempo.

En el Nietzsche Handbuch, el Dr. Stellino habría podido leer en las primeras líneas de la entrada “Ressentiment” que este término se encuentra por vez primera en los extractos que Nietzsche realizó de la obra Der Werth des Lebens y que posteriormente aparece en el primer tratado de La genealogía de la moral. Eso sí, sin mención alguna a una posible influencia de Dostoievski (pág. 312).

Por su parte, en el Nietzsche-Lexikon, nuestro querido doctor europeo habría podido hallar no sólo el origen de su tesis, sino también su refutación. He aquí las palabras de Marco Brusotti en la voz “Ressentiment” (pág. 304):

«„Das Rechtsgefühl ist ein R, gehört mit der Rache zusammen.“ (NF 1875, 9 [1], 176) In diesem Notat taucht das ‚R‘ zum ersten Mal auf: N. setzt sich hier mit Der Werth des Lebens (1865) auseinander, dessen Autor, E. Dühring, R und Rache synonym verwendet [...] Diesem damals extrem populären Buch verdankt N. den Ausdruck. Halévy (1944: 484) vertrat die These, N. habe das Wort der französischen Dostojewski-Adaption L’esprit souterrain abgeschaut und ins Deutsche eingeführt. Aber N. benutzte es schon lange vor dieser Lektüre, und GM, die erste Schrift, in der es bei ihm vorkommt, bezieht eine scharfe Gegenposition zu Dühring (vgl. Brusotti 1992a; 2001)[3]

En efecto, el primero en postular tal tesis fue Daniel Halévy, quien en la edición revisada y aumentada de su biografía sobre Nietzsche de 1944 afirmaba que

«Nietzsche va bientôt écrire, incité par Dostoïewsky, l’histoire “de cette méchanceté froide, empoisonée, éternelle”, de ce ressentiment dont le nom expressif vient de lui être fourni par le traducteur français de Dostoïewsky et que bientôt il portera, tel quel, et implantera dans le vocabulaire allemand, dans le langage de la psychologie sociale, ainsi lui procurant une fortune inattendue[4]».

Posteriormente tenemos a Andrea Orsucci, quien sostiene en su obra La Genealogia della morale di Nietzsche. Introduzione alla lettura que “nell’impostare il discorso sul risentimento e sulla glorificazione degli istinti servili, Nietzsche ricava importanti suggerimenti (I, 10-11) da un testo di Dostoevskij, le Memorie dal sottosuolo[5]. Así, si bien reconoce que “è stata avanzata l’ipotesi che Nietzsche riprenda il concetto (e la parola) da Eugen Dühring” (pág. 59), afirma que, con la antítesis establecida por Nietzsche entre el “hombre activo” y el “hombre reactivo” o del resentimiento, el filósofo alemán se alejaría de Dühring y se estaría haciendo eco de su lectura de Dostoievski (pág. 60). En este contexto, el investigador italiano establece toda una serie de paralelismos textuales que cree encontrar entre las descripciones que lleva a cabo el autor ruso en su obra con las que Nietzsche utiliza en el primer tratado de su escrito La genealogía de la moral (cfr. págs. 60-64).

La antorcha será recogida años después por Renate Müller-Buck, quien amplía el horizonte de las supuestas influencias de Dostoievski en Nietzsche por casi toda la producción nietzscheana a partir de 1887, influencias y paralelismos que cree encontrar incluso en el plano vital (semejanza que ya se encontraba, por lo demás, en Halévy). De ahí que concluya que “cuando Nietzsche opinaba que había podido aprender algo del psicólogo Dostoievski, se refería especialmente en relación con su análisis del resentimiento”[6].

Si lo que pretendía el doctor europeo Stellino era probar la importancia que tuvo Dostoievski en la comprensión del fenómeno del resentimiento en la filosofía de Nietzsche, no es precisamente la mejor manera de hacerlo quitándole importancia al “pequeño apunte 2 [271] del otoño 1885-otoño 1886”, ni a los extractos que Nietzsche tomó de la obra anteriormente citada de Dühring (pág. 124), para afirmar la preeminencia de Dostoievski en esta cuestión, pues, como se ve, la refutación está servida[7].

Si se fuera menos mimético y más fiel a los textos, se destacaría, en todo caso, que Nietzsche encuentra reflejada en la obra de Dostoievski su teoría del resentimiento elaborada en discusión con Dühring. Así, de la misma manera que el testimonio de Dostoievski en Apuntes de la casa muerta reafirmaba su teoría del criminal, Apuntes del subsuelo constataba sus reflexiones acerca del resentimiento y del hombre del resentimiento, ofreciéndole un magistral ejemplo literario en el narrador de la historia dostoievskiana. Así de simple, doctor europeo Stellino.

En definitiva, que el joven investigador Stellino haya podido publicar estas “reflexiones personales” en una revista que tiene pretensiones de ser científica, internacional y “de referencia” como Estudios Nietzsche demuestra no sólo la calidad del consejo de redacción y de la política editorial de la revista, sino también el estado de nepotismo, corrupción y miseria que domina en la universidad española.

 

Es precisamente este corrupto y mediocre mundo académico español el que después se lamenta de que en los listados de las mejores universidades no aparezca entre las 150 primeras ninguna institución española. Pero a ellos en el fondo les da igual. De la misma manera que sucede en el ámbito político, donde toda una casta de sinvergüenzas viven del erario público y de la ignorancia de los demás, en el académico hay toda una serie de redes mafiosas que se apoyan entre sí y que fomentan, cada una en su feudo, la mediocridad, el servilismo y la sumisión, mientras ellos se enriquecen ya sea en sus puestos de titulares o en sus cátedras con el trabajo ajeno y las chapuzas propias.

Si España quiere aportar realmente alguna contribución seria a la investigación internacional, el primer paso ha de ser denunciar y acabar de manera clara y directa con estos fraudes.

Jordi Morillas

Coordinador Regional de la Sección Española de la International Dostoevsky Society.



Henning Ottmann (Hrsg.), Nietzsche Handbuch. Leben-Werk-Wirkung, Verlag J. B. Metzler, Stuttgart-Weimar, 2000.

Christian Niemeyer (Hrsg.), Nietzsche-Lexikon, WBG, Darmstadt, 2009.

Las referencias concretas son: «Die „Selbstverkleinerung des Menschen“ in der Moderne. Studie zu Nietzsches „Zur Genealogie der Moral“», Nietzsche-Studien, 21 (1992), págs. 81-136 y «Wille zum Nichts, Ressentiment, Hypnose. ‚Aktiv‘ und ‚Reaktiv‘ in Nietzsches Genealogie der Moral», Nietzsche-Studien, 30 (2001), págs. 107-132.

Daniel Halévy, Nietzsche, Bernard Grasset, París, 1944, págs. 437-438. Edición aumentada y revisada de la biografía publicada en 1909 con el título de La vie de Friedrich Nietzsche.

Andrea Orsucci, La Genealogia della morale di Nietzsche. Intoduzione alla lettura, Carocci editore, Roma, 2001, pág. 59.

Renate Müller-Buck, «„Der einzige Psychologe, von dem ich etwas zu lernen hatte“: Nietzsche liest Dostojewskij», Dostoevsky Studies. The Journal of the International Dostoevsky Society, New Series, vol. VI (2002), págs. 89-118, aquí pág. 104.

Refutación que no sólo encuentra su lugar en el Nietzsche-Lexikon como hemos visto, sino también en la bibliografía secundaria, como prueba el estudio de Nicolas Milochevitch, Nietzsche et Strindberg: Psychologie de la connaissance, Editions L’Age d’Homme, Lausanne, 1997, págs. 101-102.