Friday, 18. August 2017

Visitantes

1153800

Búsqueda

AGON en Facebook

Compártenos

Share to Facebook Share to Twitter Share to Linkedin Share to Myspace Share to Delicious Share to Google 

Compartir

Ha sido el vídeo

La Casa Blanca encuentra el origen de la violencia anti-americana[1].

mohammed_bomb

La Administración Obama envió el domingo a la embajadora en las Naciones Unidas, Susan Rice, a los programas de debates para explicar el brote de protestas anti-americanas en el mundo árabe. Su mensaje: Toda la culpa la tiene ese vídeo anti-islámico de 13 minutos en Youtube. La política de los EE.UU. o los terroristas extranjeros tienen poco o nada que ver con ello.

“Lo que ha desencadenado la reciente violencia ha sido la emisión en internet de un vídeo muy odioso y muy ofensivo que ha ofendido a muchas personas en todo el mundo”, dijo la Sra. Rice, una destacada candidata a la Secretaría de Estado en el segundo mandato de Obama, en “Fox News Sunday”.

Mientras que no hay excusa para la violencia, añadía, “como hemos visto en el pasado con cosas tales como Los versos satánicos y con las caricaturas del Profeta Mahoma, ha habido cosas que han desencadenado indignación e ira y ésta ha sido la causa cercana de lo que hemos visto en esta última semana”.

A esto siguieron las observaciones del portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, la semana pasada, según las cuales las protestas violentas no eran una “respuesta a la política de los Estados Unidos, ni, obviamente, a la administración, ni al pueblo americano”, sino que eran “en respuesta a un vídeo, a una película, que juzgamos que es reprensible y repugnante”.

El Sr. Carney casi pidió a Google que cancelara el vídeo de su página web subsidiaria de Youtube como inconsistente con sus “Términos de uso”, como si un ataque anti-americano debiera resultar en una auto-censura americana. Google de manera adecuada lo rechazó.

La Sra. Rice reconoció en el “This Week” de la ABC que los ataques mortales a los consulados de los EE.UU. en Libia podrían haber sido la obra de “grupos de extremistas aislados”, pero, añadió, que había empezado únicamente como una protesta espontánea contra el vídeo.

Esto no concuerda con la visión de los oficiales libios, quienes dicen que creen que los ataques eran obra de islamistas relacionados con Al Qaeda. Los manifestantes pacíficos no suelen llevar lanzacohetes y otras armas pesadas a una manifestación. El hecho de que el ataque sucediera en el aniversario del 11 de septiembre sugiere también una planificación terrorista.

La explicación de la Sra. Rice de que “ha sido el vídeo” tiene sin duda la intención de proteger a la política de la Administración Obama de cualquier culpabilidad política interna por los ataques. Pero es mucho peor el mensaje que envía a los adversarios e incluso a los gobiernos amigos del resto del mundo: invadid territorio soberano de los EE.UU., matad incluso a diplomáticos americanos y la primera reacción del gobierno americano será culpabilizar a los americanos por provocar de alguna manera la violencia.

La referencia de la Sra. Rice a la novela de 1988 Los versos satánicos es especialmente desafortunada, puesto que Irán emitió una fatua instando al asesinato del autor Salman Rushdie. La Sra. Rice está sugiriendo que lo que importa es si los musulmanes se ofenden por alguna afirmación u obra occidental, a pesar de su valor artístico o la libertad de expresión. Nos preguntamos cómo se sentirá el Sr. Rushdie al ver relacionada su obra con el insultante y baladí vídeo “La inocencia de los musulmanes” como una provocación para la violencia.

Una cosa es que el gobierno de los Estados Unidos diga que no es responsable por el vídeo anti-islámico y que lo desaprueba. Pero otra cosa es decir que el vídeo es la razón de la violencia anti-americana. Once años después del 11S y 33 años después de la Revolución Iraní, debería ser obvio que no hay fin para los insultos que los radicales islámicos pueden imaginar o citar como excusa para fomentar protestas y violencia anti-americana y anti-occidental.

La provocación más grande para la violencia es la apariencia de debilidad de los EE.UU. Lo que debería importar realmente a la Casa Blanca es cuán lentas y parsimoniosas han sido las denuncias de violencia anti-americana en Egipto, Túnez, Sudán, Yemen y la mayoría del resto de Oriente Medio. La débil respuesta de la Administración durante la semana pasada sólo invita a los radicales a usar tales excusas para asesinar a más americanos.


[1] Una versión de este artículo de opinión apareció el 17 de septiembre de 2012, en la página A18 de la edición americana de The Wall Street Journal, con el título “Ha sido el vídeo”.