Friday, 20. October 2017

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El idioma como lazo de unión de los pueblos

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El mejor vínculo de unión entre los pueblos ha sido y continúa siendo el idioma.

Así, con certero instinto de dominador que quiere incorporar a su dominio los países que se anexiona, vemos a los Estados Unidos de la América del Norte imponiendo el uso de la lengua inglesa en Puerto Rico y en el archipiélago de Filipinas, y vemos a Francia declarar obligatoria el habla francesa en las provincias conquistadas de Alsacia y Lorena, donde entre otras medidas, se prohíbe que los reclutas sean licenciados del Ejército hasta hablar correctamente el idioma de la Patria.

Únicamente España ha descuidado atender este asunto, hasta el extremo de permitir que sea el catalán y no el español el idioma que se enseña en las escuelas del Principado, con lo cual, cuando transcurran muy pocos años, serán necesarios los oficios de un intérprete para visitar Barcelona, si es que, desde ahora hasta entonces, los escolares que allí se educan, aislándose del resto de España mediante la supresión de nuestro lenguaje –para así imbuirles patrañas y falsedades como sementera de odios separatistas – no han roto la unidad nacional proclamando la independencia de la región catalana.

Pruebas fehacientes de la merecida importancia que al idioma español conceden los países de origen hispano son los plausibles acuerdos adoptados por la Asamblea nacional de Panamá el día Iº del mes actual.

Aun cuando oportunamente publicamos esos acuerdos, nos complace reproducirlos como ejemplo digno de loa, tanto más cuanto que en Panamá el lenguaje oficial es el español, y se trata de mantenerlo incólume y de evitar que pueda restarle expansión la influencia norteamericana.

La nueva ley votada por la Asamblea panameña dispone lo siguiente:

“Las localidades designadas hasta hoy con nombres extranjeros serán denominadas nuevamente con su primitivo nombre español, y si no lo tuvieran, las autoridades municipales deben darles uno.

Por el departamento de Instrucción pública se darán órdenes para que en las escuelas y establecimientos de enseñanza se coloquen listas de los nombres indígenas o españoles que ahora son conocidos por nombres extranjeros.

Además, la nueva ley prohíbe la exhibición de películas cinematográficas con explicaciones en idioma extranjero y la distribución entre el público de programas de espectáculos escritos en incorrecto español.

Por último, incurrirán en multas elevadas los propietarios de establecimientos y almacenes cuyos anuncios y rótulos estén escritos en otro idioma que no sea el español, que es el nacional, así como todos aquellos que de una forma cualquiera se sirvan de anuncios conteniendo incorrecciones y faltas de ortografía.”

Así se hace Patria.